INSTITUCION

CASAPOLI es una institución cultural privada, sin fines de lucro, que se funda el año 2005 con una obra de arquitectura junto al mar. “Poli”, en su etimología griega, no sólo hace referencia al rol político de una obra pública sino que también designa una categoría esencial de pluralidad y multiplicidad. Este sentido abierto, diverso y expansible, tal como la ciudad contemporánea, es uno de los principios que guían las diversas funciones de la casa; es a la vez un lugar de retiro e introspección individual en un paisaje natural extremo y un espacio para reuniones, exposiciones y talleres para la investigación y elaboración colectiva de proyectos culturales. Mediante un programa regular de Residencias, la institución busca estimular la producción experimental de las Artes Visuales de la región del Bío-Bío y el intercambio de experiencias entre artistas locales tanto con la comunidad en general como con los circuitos especializados nacionales e internacionales.

NOTICIAS

Durante el mes de octubre estaremos en Suiza y Bélgica presentando el libro “Territorio compartido, Casapoli residencias ciclo 2016”, nuestra última publicación. Será también la oportunidad de presentar otros proyectos que hablan sobre una parte de la producción artística penquista: la investigación grupal sobre Artes Visuales en Concepción en Dictadura y en conjunto con el investigador David Romero, el trabajo de Mesa8 más la investigación sobre producción artística colectiva desarrollada en Concepción durante los últimos años a partir del libro “La Puesta a prueba de lo común” (2014).
Este viaje es producto de los vínculos afectivos que se han mantenido activos desde el año 2012 año de la travesía del Axolotl coordinado por Galería Metropolitana, lo cual ha generado diversos proyectos que han permitido establecer una red de colaboraciones entre personas, agrupaciones, espacios independientes e instituciones que esperamos continúen ampliándose.
Agradecemos especialmente a Eduardo Cruces, Federica Martini, Louise Mestrallet, Cristián Valenzuela, Marisa Cornejo por la gestión y colaboración para concretar este viaje.

RESIDENTES

CALAR – RECORRER

Experiencia del trabajo realizado:

El proyecto de intervención calar – recorrer, nace gracias al encuentro con un pescador de 85 años que me sorprende con su sistema de pesca y entendimiento de la vida en el mar, Don Orando Garrido.

Nos conocimos y generosamente me invitó a vivir junto a él la experiencia de la pesca artesanal. La espero mañana a las 4 de la mañana me dijo, traiga botas de agua y venga abrigada. Así comenzó nuestra travesía de varios días y noches, que más allá de una abundante pesca por esos días, resultó ser una experiencia de vida que generó en mí, la más profunda admiración hacia este hombre, su oficio y el desarrollo de identidad local que veo reflejado en él.

Calar: Según me explica don Orlando, calarse le llama a la acción de extender la red en el mar construyendo una especie de gran muro fronterizo, que gracias a las boyas en la superficie y tensada por los pesos en la parte inferior, permiten cortar el paso a los peces que por allí transitan, quedando atrapados en la red. El tipo de red que se utiliza dependerá principalmente del pez que se quiera atrapar, por ejemplo, una red de 6 ½ a 7 pulgadas sirve para reineta, una de 2 ¾ es para merluza común, de 6 pulgadas para corvina y una de 1 ¼ o 1 ½ permite pescar pejerrey.

Recorrer: Me explica que al otro día de calar la red viene el proceso de recorrer, donde se comienza lentamente desde un extremo del “muro fronterizo” subiendo poco a poco la red al bote. Seleccionando los peces que tengan el tamaño adecuado para el consumo y devolviendo los más pequeños al mar.

Le cuento a Don Orlando sobre mi residencia y me encuentro con la sorpresa de que no sabe que es casa poli, sin embrago luego de decirle donde está y como es, me cuenta que la ve en cada oportunidad que va mar adentro a calar la red.

Para la realización de este oficio, botes y embarcaciones salen de la península a mar abierto para la realización de la pesca pasando inevitablemente por las faldas del acantilado desde donde emerge casa poli.  Todos los pescadores han visto este gran cubo de hormigón armado, sin embrago muy pocos saben de su vinculación con el territorio.

Esta información y experiencia resulta siendo el motor para el proyecto de intervención realizado y que gracias a la ayuda de varias personas que pertenecen a esta comunidad puedo llevarse a cabo.

Resumen del Proyecto

Cuando las comunidades de un lugar desarrollan gran parte de sus vidas entorno a un oficio, vemos como la cadena humana se robustece y construye lazos socioculturales y políticas internas que dominan el quehacer cotidiano, por lo tanto, se hace común una forma de vida que – pese a las dificultades territoriales – se regula bajo sus propias lógicas y modos de visión en cuanto al fortalecimiento de su identidad local.

Por lo tanto, cobra fuerza el individuo colectivo, es decir, aquel que pese a trazar sus propios márgenes de auto-regulación, lo hace también junto y para la comunidad a la cual pertenece.

Existen varios oficios presentes en la península, algunos de ellos asociados a la agricultura, ganadería, avicultura y construcción por dar algunos ejemplos, pero la gran mayoría son cadenas de producción asociada al mar, así como los astilleros, remendadores de red, pesca en embarcación, pesca artesanal, recolectoras de algas, cultivo de mariscos, gastronomía, etc.

Si bien una parte de la investigación esta centrada en como el hombre se relacionan con los instrumentos tecnológicos que posibilitan la ejecución de sus oficios, el proyecto calar- recorrer, se levanta desde la experiencia de la pesca artesanal como un fenómeno que traza, proyecta, construye y visibiliza el aparente dominio del hombre sobre la naturaleza, pero un dominio que se basa en el respecto, la sensibilidad y el entendimiento sobre el espacio natural en el cual se desarrolla.

Pareciera ser que el hombre a invadido todo el espacio natural, tanto en lo geográfico como en la vida de otras especies pertenecientes al territorio, sin embargo, lo que recibo desde la experiencia de la pesca artesanal con don Orlando, es que aún se mantiene y cultiva un gran respeto por ese espacio natural mencionado. Me permite observar que lo que ha generado el hombre – en este caso –  para dominar su medio ambiente, es adaptar el entorno a si mismo, fabricando sus propios instrumentos de sobrevivencia y relación.

Calar – Recorrer es una intervención que plantea establecer esas relaciones, utilizando dos elementos que coexisten en el territorio y que representan maneras de entender y vincularse con el lugar de formas diferentes.

El primero de ellos es Casa Poli, que es el lugar desde donde yo como artista genero el acercamiento a la península, representando en este cruce, el elemento extranjero que de alguna manera se impone a la comunidad. Por otro lado, el segundo es una red de pescar, elemento que simboliza el oficio que decidí tomar como referencia y que tensiona tanto materialmente como a nivel de sentidos la intervención realizada.

La metáfora que se realiza con el proyecto a partir de esta experiencia, establece cruces y tensiones entre un oficio arraigado en la identidad de la comunidad que aquí habita, sobre un elemento arquitectónico, que según me comentan, no pertenece a ese territorio. Siendo observado por los mismos pescadores como un volumen imponente que no reconocen como propio, mirándolo desde el mar con cierta extrañeza y desconocimiento.

Es por eso que el proyecto se inicia calando casa poli, para lo cual utilizo una red de reineta  (7 pulgadas) ya que es tiene 10 metros de alto 100 metros de extensión, lo que me permiten cubrir por completo el volumen de casa poli, intentando replicar de alguna manera el ritual enseñado por Don Orlando, donde desde un extremo se extiende la red, en este caso envolviendo la casa, para luego al día siguiente realizar el proceso de recorrer, ejecutando una especie de ceremonia de iniciación, vinculación y reconocimiento a nivel simbólico del gran cubo con la identidad local.

Ritual que, si bien es simbólico, conlleva una gran responsabilidad de vinculación y fortalecimiento de comunicaciones con todas las personas involucradas en la localidad de Coliumo.

Agradecimiento Especiales:

Orlando Garrido (pescador)

Ricardo Villagra Melendez  (cocinería el Loro)

José Macaya (dirigente pescadores)

Nelson Gutiérrez (jefe UTP escuelita de Coliumo)

Rene Lepez (maestro escuelita)

Manuel Ortiz (maestro escuelita)

Francisco Soto (fonoaudiólogo escuelita)

http://carlamotto.com/